CATÁSTROFE NATURAL
ENFERMEDADES ENDÉMICAS
INCENDIOS
PARQUES NACIONALES
TAXONOMÍA
TIEMPO GEOLÓGICO
 

 

 

 

Lluvia ácida

La lluvia ácida es toda agua de lluvia cuyos valores de pH son inferiores a los de la lluvia normal. El pH es una escala que va de 0 a 14 y nos indica que tan ácida o alcalina es una sustancia, por ejemplo, el agua pura tiene un valor de pH de 7, que se considera neutro; valores de pH menores a 7 son ácidos, y valores superiores a 7 se consideran alcalinos.
En la atmósfera se da una multitud de reacciones químicas, muchas de las cuales son producto de la actividad de los seres vivos (por ejemplo, la actividad bacteriana) o de la propia dinámica terrestre (por ejemplo, la actividad volcánica), lo que ocasiona que en un ambiente limpio la lluvia sea ligeramente ácida, por los compuestos que de forma natural se encuentran en la atmósfera (por ejemplo el dióxido de carbono) y se mezclan con el agua de lluvia, formando ácidos débiles que originan un valor normal de pH de 5.0 a 5.6 para el agua de lluvia.

Sin embargo, debido principalmente a la quema de combustibles se lanzan a la atmósfera gases de dióxido de azufre y óxidos de nitrógeno, los cuales reaccionan químicamente con el vapor de agua y otras sustancias de la atmósfera para formar ácidos sulfúrico y nítrico, dos ácidos fuertes que cuando caen a la superficie mezclados con el agua de lluvia producen una disminución en el pH de la lluvia por debajo de 5.0, lo cual es conocido como lluvia ácida. Tales reacciones pueden tomar horas o incluso días en llevarse a cabo, por lo que el viento puede acarrear esos contaminantes cientos de kilómetros antes de que caigan en forma líquida, ya sea como lluvia, niebla, nieve o granizo (depósito húmedo) o en forma de partículas y polvos (depósito seco) que se adhieren a las superficies. La lluvia ácida o depósito ácido es por lo tanto, una consecuencia directa de los procesos de auto limpieza de la atmósfera.

 

Cambio climático

Consecuencias generales del cambio climático

Protocolo de Kyoto