Extinción
Muchas formas de vida en nuestro planeta han dejado de existir, es decir se han extinguido. En el mundo se pierde cientos de miles de especies, muchas de ellas aún antes de ser descubiertas por la ciencia. De ese modo, no sólo se pierde la variabilidad biológica, sino además la diversidad genética, fuentes de sustentos para las generaciones futuras.
Esto viene ocurriendo desde hace millones de años antes de que el hombre evolucionara sobre la Tierra.
Existen 2 tipos de extinción: natural y provocada.
La extinción natural es más la regla que la excepción: en la prehistoria, los dinosaurios y el tigre diente de sable se extinguieron por su superespecialización e inflexibilidad, porque una vez que su ambiente cambió, ellos fueron incapaces de adaptarse a las nuevas condiciones ambientales. La extinción natural también funciona de una manera más sutil a través de los procesos evolutivos, cuando una especie sufre un cambio gradual para dar lugar a nuevas formas, como sucedió con los peces teleosteos de aleta lobulada que se extinguieron, dando lugar a los primeros vertebrados terrestres, los anfibios; o como los reptiles mamiferoides, que originaron a los mamíferos.
Podemos decir que la extinción es parte de la evolución de todas las especies, incluido el hombre.
La extinción provocada es aquélla donde el hombre interviene, a veces intencionalmente, otras por desconocimiento. Se supone que alrededor de 1850, al principio de la era industrial, se produjo una aceleración de los procesos que condujeron a muchas especies de aves y mamíferos hacia su extinción.
La UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) puso a todo su personal científico en la tarea de detectar a aquellas especies animales o vegetales que corrían y corren serio peligro de desaparición. Esto permitió la edición de los llamados Libros Rojos. Cada uno comprende una clasificación (mamíferos, reptiles, anfibios, aves y plantas).
Cada especie se agrupa en siete categorías. Extinguida - Amenazada - Vulnerable - Indeterminadas - Raras - Insuficientemente Conocidas - Fuera de peligro.
Extinguida: Especie no localizada con certeza en estado silvestre en los últimos cincuenta años.
Amenazadas: Las que se encuentran en peligro de extinción y que sobreviven por perduración de factores diversos. Se encuentran próximas al nivel crítico de población (número por debajo del cual no es posible se reproducción) o con hábitat seriamente alterado.
Vulnerables: Especies próximas a ingresar a la clasificación de amenazadas si los factores causales continúan operando. Desaparecen casi siempre por sobre explotación o intensa alteración o destrucción de su ambiente natural. El peligro proviene de una combinación de factores.
Raras: Las de pequeñas poblaciones, no incluidas en las clasificaciones anteriores (son propias de áreas restringidas). Por su propia naturaleza siempre están en peligro.
Insuficientemente conocida: Especie de la que se cree pertenece a alguna de las categorías anteriores aunque por falta de datos no se tiene certeza.
Indeterminadas: Son las especies sospechadas de incluirse en cualquier momento en las categorías anteriores aunque por falta de datos no se tiene certeza.
Fuera de peligro: Pudieron estar en algún momento en las categorías anteriores pero en mejor situación por efecto de las medidas conservacionistas adoptadas.
Causas de la extincion
Descripción del estado y las causas de inminente peligro de extinción de algunas especies de animales y plantas autóctonas en Argentina
Situacion en Argentina
Especies Argentinas en peligro de extinción
Tráfico de especies
Especies más amenazadas
Especies invasoras (bioinvasiones)
Cites
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